Saltar a contenido
View in the app

A better way to browse. Learn more.

Escorts VIP Santiago | SectorVIP

A full-screen app on your home screen with push notifications, badges and more.

To install this app on iOS and iPadOS
  1. Tap the Share icon in Safari
  2. Scroll the menu and tap Add to Home Screen.
  3. Tap Add in the top-right corner.
To install this app on Android
  1. Tap the 3-dot menu (⋮) in the top-right corner of the browser.
  2. Tap Add to Home screen or Install app.
  3. Confirm by tapping Install.

Kourtney2363

Escort
  • Debutó

  • Última visita

Todo lo publicado por Kourtney2363

  1. Les dejo una adelanto de nuevas fotitos 🫶🏻😋📸 MAÑANA DISPONIBLE. me compré un bote… 🛥️ los espero 😈💋
  2. MMM YEAH 😎 casi me olvidas por obligación…
  3. Gracias por darte el tiempito y por inaugurar esta página conmigo 🫶🏻 espero que tengas muy buenas experiencias 🔥🫶🏻
  4. Gracias por darte el tiempo de escribir y venir 🔥💋🫶🏻 nos vemos luego 🫶🏻
  5. Qué lindo 🥰 gracias 🙏
  6. Gracias por el reconocimiento 🫶🏻🤭 y si opino lo mismo que cuatico lo de los bots 🙃 pero aprendí por ahí que la página necesita movimiento constantes para que Google la tome en cuenta … 😅 no se que tan real sea pero si existen bots por algo es…
  7. Feliz día a todos los papasitos 🥵💋🔥 y también a los que les bote los hijos JAJAJA XD espero hayan aprovechado rico el día 🔥🤭 les dejo una fotito y nos vemos en la semanita 😈🫶🏻💣
  8. Preparando la bomba… Mientras afuera seguía construyendo mi historia con él, adentro del trabajo mi secreto ya era tema de conversación. Entre atención y atención les contaba a las chicas todo lo que estaba pasando. Que me gustaba. Que pasábamos cada vez más tiempo juntos. Que empezaba a sospechar. Y que yo no tenía idea de cómo seguir sosteniendo la historia de la promotora. Las respuestas fueron inmediatas. —Niega todo. —Mantén la mentira hasta el final. —No le cuentes nada. —Haz que te vaya a buscar a una promoción y listo. Para ellas era facilísimo. De hecho, empezaron a planearlo como si fuera una misión secreta. —Nos compramos todas poleras de la misma marca. —Nos paramos en cualquier punto del centro. —Hacemos como que estamos promocionando algo. —Y cuando llegue, te ve trabajando. Problema solucionado. Lo decían tan convencidas que terminé creyéndoles. Y mientras más vueltas le daba, más sentido me hacía. Después de todo, yo no quería hacerle daño. No sentía que fuera una mala persona. Simplemente estaba atrapada en una mentira que se había hecho demasiado grande para desarmarla de un día para otro. Así que acepté el plan. Y por primera vez en mucho tiempo sentí alivio. Volví a trabajar tranquila. Atendía normalmente, conversaba con los clientes, hacía mi rutina de siempre, pero ahora tenía la sensación de que pronto todo estaría resuelto. Según yo, estaba a punto de encontrar la solución perfecta. Él me iría a buscar al "trabajo". Me vería vestida como promotora. Vería a las otras chicas. Y finalmente dejaría de hacer preguntas. Yo podría respirar tranquila. Podríamos seguir con nuestra relación. Y todos viviríamos felices. O al menos eso pensaba. Porque si algo he aprendido en mi vida, es que cada vez que una mentira parece estar completamente bajo control... está a punto de explotar.
  9. Como ganaba también gastaba … Como empecé a ganar, empecé a gastar. Suena irresponsable dicho así, pero la verdad es que durante años había vivido contando monedas, calculando gastos y postergando cosas que quería hacer. Por primera vez tenía dinero suficiente para pensar más allá de llegar a fin de mes. Y empecé a cumplir metas. La primera fue independizarme. Siempre había soñado con vivir sola. Tener mi propio espacio, decorar a mi gusto, llegar a la hora que quisiera y no tener que darle explicaciones a nadie. Así que me atreví. Arrendé un departamento. Todavía recuerdo la emoción del primer día. Entrar y ver las llaves en mi mano. Caminar por habitaciones vacías que, por primera vez, eran completamente mías. No importaba que faltaran muebles o que hubiera cajas por todos lados. Para mí era un palacio. Era la prueba de que estaba logrando cosas que antes parecían imposibles. Y como toda persona que empieza a tener dinero después de haber pasado necesidades, cometí el error de creer que la plata nunca se iba a acabar. Así que seguí cumpliendo caprichos. Uno de ellos fue comprarme una moto. No la necesitaba. Ni siquiera era una compra inteligente. Pero la quería. Me encantaba la sensación de libertad que me daba. Sentir el viento en la cara, moverme por la ciudad sin depender de nadie y llegar a cualquier lugar en minutos. Me sentía invencible. Dueña de mi vida. Como si finalmente estuviera recuperando todo lo que antes no había podido tener. Mirándolo en retrospectiva, creo que no estaba comprando solamente un departamento o una moto. Estaba comprando independencia. Estaba comprando libertad. Estaba comprando la sensación de que por fin podía construir la vida que siempre había imaginado. Y por un tiempo, funcionó. Me sentía feliz. Realmente feliz. Aunque todavía no entendía que ganar dinero era mucho más fácil que aprender a administrarlo. DUDAS… Mientras mi vida seguía avanzando, también seguía viéndolo a él. Al principio eran salidas esporádicas. Un café, una comida, una conversación que se alargaba hasta la madrugada. Pero con el tiempo empezamos a compartir cada vez más. Todavía no éramos oficialmente pololos, pero tampoco éramos solo amigos. Estábamos en ese punto extraño donde ninguno pone nombre a lo que pasa, aunque ambos saben perfectamente que está pasando algo. Y la verdad es que lo pasábamos increíble. Viajamos a distintas regiones, conocimos lugares hermosos, improvisamos escapadas de fin de semana y acumulamos recuerdos por todas partes. También recorrimos una cantidad absurda de moteles en Santiago. Algunos buenos, otros horribles y otros tan extravagantes que parecían sacados de una película. Nos reíamos mucho. Éramos cómplices. Nos gustaba estar juntos. Él trabajaba en una pega normal. Se levantaba temprano todos los días y ganaba el sueldo mínimo. Aun así, gastaba prácticamente todo lo que podía en nuestras salidas. Y yo lo veía esforzarse. Pero también sabía una verdad que él desconocía. Por mucho que él gastara, yo gastaba bastante más. Muchísimo más. Si quería salir a comer, salíamos. Si quería arrancarme un fin de semana, me arrancaba. Si quería comprar algo, lo compraba. Vivía como si el dinero apareciera por arte de magia. Y durante un tiempo nadie hizo preguntas. Hasta que empezó a hacerlas él. Porque seamos honestos. Cualquier persona en su lugar habría sospechado. Yo supuestamente trabajaba como promotora, pero tenía un departamento propio, una moto, ropa nueva constantemente y una facilidad para gastar dinero que simplemente no cuadraba con la historia que le había contado. Al principio eran comentarios disfrazados de bromas. —Oye, ¿segura que eres promotora? —¿Y dónde pagan tan bien? —Avísame para mandar mi currículum. Nos reíamos. Yo cambiaba de tema. Y seguíamos adelante. Pero con el paso de los meses las bromas dejaron de sonar tan inocentes. Las preguntas comenzaron a aparecer con más frecuencia. Y las respuestas empezaron a costarme más. Porque cuando una mentira dura demasiado tiempo, llega un momento en que ya no basta con recordarla. Hay que alimentarla. Hay que crear nuevas mentiras para sostener las anteriores. Y sin darme cuenta, eso era exactamente lo que estaba haciendo. Mientras más me enamoraba de él, más grande se volvía el secreto que nos separaba.
  10. VIVIENDO DOS MUNDOS Después de un tiempo empecé a separar mi vida en dos. Por un lado estaba el trabajo. Las habitaciones, las historias, los clientes y las lecciones que iba aprendiendo a la fuerza. Por el otro estaba mi vida real. O al menos eso intentaba creer. Comencé a salir más. Ya no quería pasar mis días libres encerrada en casa. Empecé a conocer bares, pubs, restaurantes y discotecas. Quería reírme, distraerme y sentirme como cualquier mujer de mi edad. Y funcionó. Conocí mucha gente. Algunos desaparecieron tan rápido como llegaron. Otros se quedaron un poco más. Entre conversaciones, salidas y noches interminables, fui construyendo una vida fuera del trabajo. En esos arranques conocí a un tipo, amigo de mis "amigos", Al principio fue una persona más entre tantas. Intercambiamos números, hablamos de vez en cuando y coincidimos algunas veces con amigos en común. Nada extraordinario. Pero los meses fueron pasando y cada vez hablábamos más. Hasta que un día, sin darme cuenta, estaba esperando sus mensajes. Y poco después comenzamos una relación. Por primera vez desde que había entrado al rubro sentía que tenía algo parecido a una vida normal. O al menos eso quería creer. Porque nuestra relación tenía un problema enorme. Gigante. Él pensaba que yo trabajaba como promotora. Y yo nunca lo corregí. Cada vez que me preguntaba por mi trabajo, repetía la misma historia. Una mentira que al principio parecía pequeña, pero que crecía con cada cita, con cada beso y con cada día que pasábamos juntos. Mientras más lo quería, más difícil se volvía decir la verdad. Y mientras más tiempo pasaba, más miedo me daba perderlo. Lo que comenzó como una simple omisión terminó convirtiéndose en el secreto más grande de nuestra relación. Y yo todavía no entendía que las mentiras tienen algo curioso. Nunca se quedan del tamaño en que nacen.
  11. Buen día ☁️🔥tengo algunas horitas disponibles para hoy y la semana ✨🫶🏻 foto aquí 🫰🏻😈
  12. Buenos días estreeeellitaaas ⭐️ ya lista agendando horitas te espero 🫶🏻💋 foto aqui 📸🫶🏻
  13. Solo diré JAJAJAJA me engañaste 🤭
  14. 🥶❄️Comenzó la temporada de pantuflas y pijamas.🧣🧤 ‼️no se alarmen ‼️estamos autorizadas por el instituto del frio ice hielo. 🧊 🤣 gracias por su comprensión, gracias 🙏
  15. ✨Me quedan horitas ✨ hoy martes , jueves y viernes ✨🔥 fotito aquí 📸🫶🏻
  16. Gracias por dejar tu experiencia 🫶🏻🔥
  17. No soy muy fina comiendo :( y tampoco tomo alcohol :( te fallé 😞
  18. Lo hizo 🤣
  19. Holi ✨paso por aquí 👇 para informar que me quedan horitas para jueves y viernes 🔥 en mi nueva ubicación 📍Pedro de Valdivia📍 fotito 🫶🏻📸
  20. Holi gracias por la mención pero me tinca a que se refiere a maquillajes elaborados 🤭 y para eso soy pésima jaja pero si me preocupo de una buena presentación 💋🔥
  21. Por qué me matas ? 😒 Me di cuenta que me dedican puros temas malos …. Que les pasa ? Me odian ? 😩
  22. Yo si lo sé hacer sucio pero cuando me lo piden … tradicionalmente me lo como con servilleta 🫶🏻✨

Cuenta

Menu

Buscar

Buscar

Configure browser push notifications

Chrome (Android)
  1. Tap the lock icon next to the address bar.
  2. Tap Permissions → Notifications.
  3. Adjust your preference.
Chrome (Desktop)
  1. Click the padlock icon in the address bar.
  2. Select Site settings.
  3. Find Notifications and adjust your preference.