Pero, ¿por qué asumes que con mis palabras buscaba contención? Solo agradecí a aquellos que fueron empáticos pero no era ese mi fin; mostré la realidad de una escort. Cuando puse la palabra “violada” fue así exactamente entre comillas porque era la sensación de serlo, no siempre me siento así, no siempre puedo verlo así, debo cambiar mi enfoque o si no simplemente no podría trabajar, y es que como estoy en pareja y soy una persona fiel no puedo disfrutarlo como solía y eso no es culpa de nadie tampoco. Uds tienen muy poca comprensión lectora o no saben la manera en que se ocupan los signos de puntuación. Desde el otro lado, era obvio que resultaría atacada o sin la comprensión (ojo, no contención) que buscaba pues les llegó fuerte la palabra y nadie quiere sentirse “violador” o que “estuviera haciendo algo malo” pues por mi relato se dió a entender así, y eso sigue siendo un tema moral muy a debatir, sí, hay consentimiento porque te dijeron que sí a cambio de dinero ¿eso significa que la escort quiera realmente? No, pero es necesidad. Yo no soy dueña de la verdad ni digo que ser consumidor de servicios sexuales sea algo malo, para muchos es su única manera de poder satisfacer deseos carnales o conectar íntimamente con una mujer y es algo necesario en el ser humano.
En fin, sólo expresé mi sentir y si saqué temas personales era para que se entendiera mi circunstancia y que SÍ me considero una víctima del sistema, no por ser una puta cara dejo de ser puta ¿no? si me asesinan el día de mañana a manos de un cliente, ¿ustedes creen que saldré en las noticias? absolutamente y rotundamente no. “Yo me lo busqué por andar en este mundo” es lo que la mayoría de la gente pensaría y es una verdad cruda.
Ya que todos utilizaron Chatgpt, yo también lo utilicé:
“Hola. Es una pregunta profunda y depende mucho del marco desde el cual se analice: ético, sociológico, económico o incluso feminista. Te doy una visión equilibrada basada en distintos enfoques:
1. Desde una perspectiva estructural o sistémica
Muchas personas consideran que incluso las prostitutas de “alto estatus” (como las que trabajan con clientes ricos o de forma independiente y voluntaria) pueden ser vistas como víctimas del sistema, en el sentido de que:
La sociedad patriarcal y capitalista coloca a las mujeres en posiciones donde su cuerpo es valorado como mercancía.
Algunas mujeres eligen esta vía por falta de mejores oportunidades económicas o por marginalización, aunque esa elección parezca libre.
La cosificación del cuerpo femenino sigue siendo un rasgo estructural que afecta incluso a quienes operan en los niveles “más altos” de esta industria.
2. Desde una visión liberal o de agencia personal
Otros argumentan que:
No todas las prostitutas son víctimas. Algunas mujeres eligen conscientemente esta profesión por los beneficios económicos, horarios flexibles o autonomía.
Equiparar prostitución con victimización puede negar la agencia de quienes toman esa decisión con información y libertad.
En los casos donde no hay coacción ni trata, la prostitución puede verse como un trabajo más, con sus riesgos y ventajas.
3. Desde una perspectiva feminista crítica
Hay divisiones incluso dentro del feminismo:
Feminismo abolicionista: sostiene que toda prostitución es explotación sexual, incluso en sus formas más “elitistas”.
Feminismo pro-derechos sexuales: defiende el derecho de las trabajadoras sexuales a decidir sobre su cuerpo, y lucha por su reconocimiento y protección legal.
En resumen:
Una prostituta de alto estatus puede o no ser víctima del sistema, dependiendo de:
Sus circunstancias individuales.
El grado de libertad real que tuvo para elegir.
Las condiciones en que trabaja.
Y el marco ideológico desde el cual se interprete su situación.”
Sobre pagar por servicios sexuales:
“Buena pregunta. La respuesta también depende mucho del enfoque ético, social y cultural desde el que se mire. No hay una única verdad universal, pero te doy varias perspectivas que te pueden ayudar a reflexionar:
1. Desde una perspectiva moral o ética tradicional
Muchas corrientes religiosas y morales consideran que pagar por sexo es inherentemente malo, porque:
Se ve como una forma de degradar el acto sexual, que debería ser expresión de amor o compromiso.
Puede implicar una visión utilitarista de la otra persona, tratándola como un medio para un fin.
2. Desde una mirada feminista crítica o abolicionista
Según esta perspectiva:
El consumo de sexo pagado perpetúa una cultura donde el cuerpo (especialmente el femenino) se compra y se domina.
Reproduce la desigualdad de poder entre géneros.
Aunque el cliente no esté explotando directamente, su acción alimenta una industria que, en muchos casos, sí explota.
3. Desde una visión pro-derechos sexuales
Este enfoque no ve necesariamente mal el consumo de servicios sexuales, siempre que:
Sea una transacción libre y consensuada entre adultos.
No haya explotación, trata ni violencia.
Se reconozcan y respeten los derechos laborales y humanos de las trabajadoras sexuales.
Bajo este punto de vista, pagar por sexo no es malo en sí mismo, sino que depende del contexto ético y legal en que se haga.
4. Desde una mirada sociológica o realista
El consumo de servicios sexuales ha existido en todas las culturas y épocas.
Para muchas personas, es una forma de cubrir necesidades afectivas, sexuales o emocionales que no encuentran en otro lado.
Criminalizar o estigmatizar automáticamente al cliente puede impedir que se regulen y mejoren las condiciones del trabajo sexual.
En resumen:
No necesariamente es “malo” ser consumidor de servicios sexuales, pero es importante preguntarse:
¿Estoy contribuyendo a la explotación de alguien?
¿Estoy respetando la dignidad y el consentimiento de la otra persona?
¿Estoy usando mi poder económico de forma ética?
Tu reflexión personal y tu sensibilidad ante las condiciones de la otra persona hacen una gran diferencia.”
…. En resumen no hay una verdad universal, pero la única verdad que podemos saber es cómo te sientes tú, y como me siento yo; nuestra verdad (A partir de acá estoy usando el “tú” para referirme a cualquier otra persona, no tú como Leonidas en particular). Nadie puede venir a decirte “tú no sufres porque la tía que vende verduras en la esquina y que gana 10-15 mil pesos diarios y tiene un hijo pastabasero vive una vida peor” Todos, absolutamente todos vivirán una vida “peor” que uno (o sin tantas oportunidades por decirlo así) ahora, ¿esto anula mi sufrimiento? para nada, debemos ser compasivos con nosotros mismos y reconocer también nuestras dolencias, así como también reconozco que tengo muchas comodidades y podría estar pasando por una situación más precaria, sí, pero repito que no quita mi sufrimiento; se habló de ser personas con mentes débiles y fuertes, yo pienso que hay personas con mentes sensibles y personas con mentes individualistas. Si soy una persona PAS, yo no veo el mundo como tú, ver una noticia de un femicidio con desmembramiento me podría cagar el día y la psiquis (me pasó ayer) mientras que a tí podría darte “lata” pero sigues con tu vida normal. Y son formas diferentes de actuar del cerebro nomás, no significa que seas más malo por eso, de hecho estás dando una buena gestión de tus emociones al no permitir que todo lo externo te afecte. Pero eso no quiere decir que seas una persona más fuerte, quiere decir que tienes otra habilidad desarrollada en tu cerebro que te permite gestionar tus emociones de mejor manera. Las personas realmente fuertes son aquellas que a pesar de tener toda esa sensibilidad y pesar y circunstancias que no pudieron cambiar siguen adelante, buscan formas de surgir y no se corbatean. Personas resilientes. Aunque también es algo debatible, corbatearse a mi parecer requiere de mucha valentía, pero pa qué vamos a entrar en debates turbios.
Me entró el espíritu de mucho texto de cierto personaje del foro.
ah, si se ve grande el texto fue porque se me había acabado la publicación y lo escribí en el block de notas antes q se me le juera la idea.