General
Nombre: Claris
Edad: 24-25 añitos.
Estatura: 1,72
Internet: Sectorvip.cl
Precio: 60 lucas
Nacionalidad: Chilena
Ubicación: Los Leones
Lugar: Depto.
Conserje: Sí, pero ese día no estaba
Teléfono: WhatsApp.
Comunicación: Fluida.
Notas servicio:
Contextura: Flaca, alta, piernas largas que le llegan al suelo.
Rostro: Bonita, como una amiga de la U que le quieres dar.
% Photoshop: como un 10% , borra tatuajes. Ella es bonita al natural.
Trato: De menos a más.
Besos: Los da sin problemas
Tetas: Bien, no muy grandes, acorde a la contextura. Pezón estimulable
Cola: Buen volumen para ser flaca, falta un poco de firmeza pero sigue siendo un muy buen culo.
Pussy: Bien, depilada.
Anal: Aplica por adicional, lo tengo pendiente para una próxima visita.
Oral: No es de los mejores que he tenido, pero funcionó.
Meneo: Seca
Sonido: Los suficientes
Ambiente: Todo limpio, toallas limpias, buena música.
Precio v/s Calidad: Aprueba.
Promedio Final: 6,0 hubo momentos que bajaron la nota, pero espero poder repetir para mejorarla.
Tu historia: La contacté al medio día, le consulté si estaría disponible en la tarde, a lo que me responde que sí, coordino el horario y quedo a la espera de nuestra cita. Al llegar al lugar, e indicarle que estaba ahí, tuve un primer percance (no me gusta esperar justo afuera de los edificios, por lo que estaba al frente), cuando ella me indica que van a abrir la puerta, no estaba ahí en el momento, por lo que no pude ingresar de inmediato. El conserje ese día se había ido temprano (solo abre la puerta, no anota ni avisa la entrada por lo que me dijo ella). Al llegar a la puerta, veo una Sra. que intentaba ingresar pero su llave no funcionaba, ella tocaba el citófono de todos los deptos. pero nadie abría. Le comenté eso, noté que se ofuscó un poco por este percance, esperé unos minutos y veo que viene ella bajando a abrir la reja del edificio (antiguo). Subo, entro al depto. y veo su cara con el ceño un tanto fruncido, en el pasillo, saca una toalla y me invita a pasar a la pieza, en donde me ofrece dejar mis cosas y pasar a la respectiva ducha.
Cuando volví, estaba tendida sobre la cama con un vestido negro, y unas pantys, se para y va hacía mi (aún con una cara con un dejo de mal genio u enojo por lo acontecido con la reja del edificio), me pregunta si me gustan los besos (estaba con un labial oscuro) a lo que le respondo que sí, ella es alta, por lo que nuestras bocas quedaron casi a la misma altura, comenzamos a besarnos y poco a poco comencé a acariciarla y desvestirla, tenía una lencería verde que desapareció en cuestión de segundos. Luego de eso, me invita a la cama, me recuesto, me revisa, pasa una toallita húmeda y comienza con un oral un tanto desganado según yo, no le doy importancia y me trato de sumergir en el momento para disfrutar. Después de unos minutos me pregunta si quiero preservativo a lo que accedo, en ese instante tuvimos un segundo impasse, ella ahora nota mi rostro desganado y desconcentrado ya con todo lo ocurrido desde un inicio, a lo que me consulta si quiere que continúe, yo en ese momento ya estaba un tanto apestado y se me pasó por la cabeza mandarme a cambiar, pero luego pensé en que ya estaba ahí y que tenía que concluir lo que fui hacer de manera más mecánica y partir. Ya estaba casi asumido a la situación que llevaba hasta el momento, pero por suerte para mi, ella cambió su actitud en 180°, su trato cambió completamente, se relajó, la cara le cambió, su rostro reflejaba simpatía y agrado del momento, así que nuevamente me consulta que hacemos?, quieres que siga? a lo que le respondo un rotundo sí, que iba a tratar de enfocarme y concentrarme en disfrutar el encuentro. En ese mismo instante, ella estando sobre mi, arremete con movimientos pélvicos fuertes, hacia atrás y adelante, luego arriba y abajo con potencia, empieza con unos meneos que me prendieron enseguida, una cabalgata fuerte y constante, de esas en las que (con las minas flacas me ha pasado) choca su hueso del pubis con mi pelvis, en la parte superior justo en la zona sobre mi pene, se siente un dolor placentero de tanto roce y movimientos pélvicos que ejerce sobre mi, después de un buen rato de ese meneo intenso, me pregunta si quiero cambiar, le pido que se recueste y me monto sobre ella, como es bien flaca, lo que me gusta ya que es posible tomarla y moverla un tanto a mi agrado, agarro sus piernas, las acaricio con esas pantys seductoras, y comienzo a arremeter, siguiendo en la misma postura, comienzo a mover sus piernas, primera una por el lado, luego las dos, continuamos luego con sus dos piernas entrelazadas en mi espalda y así en un sin fin de variantes hasta llegar con ambas a mis hombros, para ese entonces, ya estaba completamente extasiado y eufórico, dejando atrás todo lo malo anteriormente ocurrido, por lo que la agarro bien, con firmeza, la levanto (continuamos patitas al hombro), presiono sus piernas contra mi pecho con mis brazos, ella queda con su cintura y espalda un tanto levantadas de la cama, se acomoda bien y comienzo a embestirla, ella presiona mis gluteos con sus manos como indicándome que le de con más fuerza, a lo que aumento la velocidad y la potencia de los embistes, luego de unos minutos en esa arremetida y escuchar el sonido placentero del choque fuerte de nuestros cuerpos, no puedo más y exploto, la dejo nuevamente en la cama y me pasa una toallita húmeda para limpiarme.
Ya los dos recostados en la cama, conversamos lo sucedido, ahí ella me explica que en primera instancia tuvo que pedirle a una amiga que bajara a abrirme la reja, como yo no estaba ahí y ella estaba lista esperándome para atenderme, tuvo que vestirse y bajar. Continuamos conversando y limamos todas las asperezas, pasados unos minutos, comenzamos a acariciarnos denuevo, me pregunta si quiero la segunda patita, le consulto si alcanzamos, a lo que me dice que faltaba todavía para que sonara la alarma, por lo tanto accedí, me dice si quiero otro oral, a lo que dije que sí nuevamente, esta vez fue con más ganas, pasa su lengua por los compañeros y continúa en la labor, rápidamente le pido condón para aprovechar el tiempo que me quedaba, pero como la primera incursión había sido tan explosiva luego de lo ocurrido, no logré nuevamente el climax, esperé a que sonara la alarma y le dije que pasaría a la ducha para concluir la visita.
En resumen, una experiencia que fue de menos a más, al final logramos congeniar, quizás me falto un poco más de feeling, por eso creo que volveré y probaré si logramos llegar a compenetrar más.